Tortuga

La tortuga es una de las mascotas más populares gracias a que ocupa poco espacio y su cuidado es relativamente sencillo si se compara con un perro o un gato.

Antes de introducir en casa a nuestra tortuga, tendremos que informarnos adecuadamente de varios aspectos que nos facilitarán sus cuidados: saber de qué especie es, el lugar de procedencia, las costumbres, la alimentación…

Es esencial para no cometer errores que puedan tener consecuencias fatales para nuestra mascota.

La gran mayoría de enfermedades que son capaces de dañar la salud de nuestra tortuga de agua están asociadas con una mala calidad del agua, la falta de una luz apropiada y las carencias en la alimentación. En las terrestres el sustrato del hábitat es importante mantenerlo seco y limpio, en ambas tortugas los controles térmicos y de humedad son importantes. Hay una serie de síntomas que te llevarán a sospechar a cerca de una posible enfermedad en tu tortuga.

Las señales abarcan desde el hinchazón en los ojos hasta la negativa a probar bocado, pasando por un cambio brusco en su comportamiento, ataques de tos o estornudos, diarrea, manchas blancas en su caparazón, etc. En este sentido, resulta de vital importancia que, ante cualquier indicio, acudan a su veterinario.

Son varias las posibles enfermedades de nuestras tortugas, todas ellas tratadas en nuestra clínica:

  • Lesiones, heridas y fracturas en el caparazón y en las patas.
  • Piramidismo y deformaciones en el caparazón
  • Escudos extra,escudos divididos y ausencia de escudos
  • Hongos
  • Falta de vitaminas
  • Obesidad
  • Enfermedades respiratorias( resfriados, pulmonía)
  • Infección bucal
  • Anorexia post-hibernación
  • Hipervitaminosis
  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Parásitos
  • Insuficiencia renal
  • Infección ocular

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